© 2019 Ximena Mora

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Desgarrémonos

Nosotros y nuestra mala costumbre de deshacernos en mil pedazos.

Nosotros y nuestra mala costumbre de huir en falsas ilusiones.

Nosotros siempre reconstruyendo dolorosos recuerdos.

Nosotros y nuestra curiosa costumbre de amar a quien no nos ama.

Pero es así como funcionamos nosotros y nuestra absurda manía de hacernos daño.

Continuamos desgastando nuestros pies mientras caminamos buscando algo distante que parece no llegar. Y cada vez que vemos su iluminación, ella se oculta allí, en nuestro corazón, a veces sin ninguna explicación.

En el olvido que no existe continuamos buscando la salida, rozamos recuerdos llenos de dolor y algunos de desesperación. Y en eso recibimos una ventisca de agonía que nos corta la respiración y nos rasga la vida.

Nuestro mayor error fue habernos perdido mientras nos ocupábamos en buscarnos el uno al otro.

Perdimos tiempo, felicidad, esperanza y pasión. Pudimos haberlo perdido todo, pero nunca desapareció el valor y el amor que nos acogieron cuando no veíamos salvación.

Hay amores que solo pueden ser imaginarios, y solo así podrán abrazarnos. Esto no limita a los sentimientos, pues es allí en los sueños donde yo más te quiero.

No existe un fin, pero tampoco un comienzo, lo que me impide expresar mi amor eterno.

Basta decirte que solo por ti abandono mi cuerpo en reposo sobre mi cama, por que allí te encuentro siempre, mi sueño.

Yo continúo luchando contra mis demonios, aquellos que me alejan de tu cuerpo.

Asimismo continúo reconstruyendo recuerdos con imágenes de lugares en las que solo tu y yo nos hemos envuelto.

Me oculto bajo tus brazos, tal vez intentando agarrar tus manos, pero innecesariamente caigo enamorada de tu sonrisa, de tu vida.

Nosotros los seres humanos tenemos la curiosa manía de ilusionar a nuestros débiles corazones, incluso cuando no hay siquiera una señal de la más mínima muestra de amor.

Podemos incluso estar siendo torturados por malas palabras, pero aún así nosotros soñamos e imaginamos que tal vez, solo tal vez esa persona llegue a latir por nosotros, o que posiblemente pueda llegar a sentir gusanos en su estomago, (no mariposas) así de patéticos somos.

¿Cómo es que llegamos a crear tan grandiosas películas en nuestra mente con un simple gesto o palabra?

Podríamos incluso tener mayores nominaciones a los Óscar que Meryl Streep y posiblemente ganar, pues el drama se desborda en todo sentido.

El dolor también es inevitable en cierto punto, pero si reconsideramos esto, podemos ver que somos nosotros mismos los que nos matamos poquito a poco.

Dándonos alas imaginarias en un cielo que no existe. Soñando situaciones imposibles pero reales para el corazón.

Qué agonía más insoportable, ¿cómo sobreviviremos a estas ilusiones tan desgarradoras?

¿Cómo nos desharemos de los dolores nocturnos por falta de un pecho portador del latente corazón?

¿Cómo caminaremos sin arrastrar los pies sobre sueños transformados en pesadillas?

¿Cómo y cuándo dejaremos la manía de desgarrarnos la vida?